El Camino de Cristián Rosacruz – Parte 2

Cristián Rosacruz y los demás candidatos, se esfuerzan por purificar y transformar su propia esencia bajo la guía del Anciano (el principio divino presente en el ser humano).

El Camino de Cristián Rosacruz – Parte 2

A la parte 1

La tumba de Venus

Al día siguiente, Cristián Rosacruz desciende a las profundas criptas del sótano del castillo, es decir, a su ser más profundo, hasta su principio de vida original. Allí encuentra la tumba de Venus. Sobre la puerta se encuentra el extraño dicho: “Aquí yace sepultada Venus, la bella dama, que arrebató la dicha, el honor, la bendición y la prosperidad a tantos grandes hombres”. Venus es el amor divino que genera y mantiene todo, pero también destruye y disuelve todo, para guiarlo todo a un nuevo comienzo. Venus se convierte en causa de sufrimiento y amargura sin fin, si no es reconocida y buscada en el ser más íntimo. A menudo buscamos la perfección y la realización – el amor verdadero – en los seres queridos. Pero el amor exterior, en el mejor de los casos, puede ser un reflejo del amor divino. En general, causa mucho sufrimiento debido al error que cometemos los buscadores al idealizar a las personas y buscar la perfección en ellas. El verdadero amor entra en juego solo cuando nos volvemos a la curación de nuestro microcosmos. CRC, que encuentra la tumba de Venus en las criptas profundas, ha florecido interiormente a esta visión. Él sabe que la esencia del amor es el despertar del hombre divino en su interior. Solo ahora puede comenzar el verdadero trabajo alquímico en su propio ser, a través del cual, Venus, escondida y enterrada dentro de él, cobra vida como una fuente interminable de vida y amor.

¿Qué ha experimentado CRC hasta ahora? En principio, ha dejado atrás su antigua vida con sus vínculos y fuerzas; se ha hecho apto para vivir de nuevas fuerzas no-duales. Después de que se le permitió percibir interiormente las fuentes de su consciencia, estuvo de acuerdo en liquidarlas todas, para que, de ellas, pudiera surgir una consciencia espiritual liberada. Al realizar esto, la experiencia kármica será interrumpida, y los principios del espíritu divino y del alma inmortal serán guiados. Quiere servirles, y así es capaz de acabar con lo viejo. Cuando encuentra a Venus en lo más profundo de su ser, es capaz de ver a través de todos los engaños del amor (así como de ser bueno y atento), y está listo para seguir al amor divino por encima de todo. La cabeza y el corazón ya están completamente dedicados al proceso alquímico.

La torre de Olimpo

Después de esta preparación, CRC, junto con los demás candidatos, cruza un mar para llegar a la isla en la que se encuentra la Torre de Olimpo. Es el lugar del trabajo real, de la transfiguración. El mar simboliza el círculo de la eternidad en el que, después de su completa auto-entrega, se permite entrar al candidato. La Torre de Olimpo – como lugar de una emanación divina – tiene siete pisos que corresponden a los siete aspectos de nuestro ser: el cuerpo material, el cuerpo etérico, el cuerpo astral, el cuerpo mental y el ser divino triple que todavía está latente en nosotros (Manas – Mente superior, abstracta; Buddhi – Alma espiritual y Atman – Hombre espiritual).

Desde abajo hacia arriba, CRC y los otros candidatos, se esfuerzan por purificar y transformar su propia esencia bajo la guía del Anciano (el principio divino presente en el ser humano). Todo comienza en el cuerpo material, que ha sido previamente preparado para el proceso (juicio), por la servidumbre, el silencio y la perseverancia en el no-ser. En la historia, todo tipo de hierbas y otras sustancias son purificadas por los candidatos. Entonces pueden ascender al piso de arriba, que es el del cuerpo etérico.

Este proceso de ascenso gradual de la consciencia, la acción consciente que permite el paso de la materia densa a lo sutil y al ser, solo es posible cuando el trabajo preparatorio se ha completado en cada planta. En el caso del cuerpo material, es el servicio altruista el que debe convertirse en un verdadero estado del ser.

Las Bodas Alquímicas nos dice que, a nivel del cuerpo etérico, los candidatos están orando. La oración, en este contexto, es la conexión clara y consciente con el campo original, el campo eterno de la creación. Los éteres vivificantes de este campo, fluyen en la habitación como lo indica la imagen de una fuente que comienza a fluir. Los viejos principios de la consciencia «muertos» son traídos a la habitación – son disueltos, y su forma, finalmente, se desvanece. La vieja vida ha terminado.

Entonces, a los candidatos se les permite ascender al siguiente nivel, el del cuerpo astral. Las fuerzas disueltas de la consciencia son traídas a una esfera de oro y colgadas en el medio de la habitación. Sus paredes exteriores están diseñadas de manera que las ventanas y los espejos se alternen.

La luz solar, que brilla a través de una ventana, es reflejada y multiplicada por todos los espejos. Un intenso haz de luz, desde todas las direcciones, está así enfocado en el centro de la esfera, haciendo que brille. Después de un proceso de disolución que tuvo lugar en el cuerpo etérico, las sustancias se coagulan ahora en una nueva creación. Los candidatos se han abierto sin reservas al amor divino, al que ahora se le permite llenar todo su ser como una luz incontenible. Ahora que el egocentrismo ha sido vencido, el cuerpo astral es re-creado. Cuando la esfera dorada se ha enfriado, es cortada por la mitad por los candidatos usando un diamante. Dentro de esta esfera dorada encuentran un huevo blanco perfecto. El nuevo hombre ha nacido, y ahora tiene que revelarse y manifestarse en los niveles superiores. El huevo es llevado afuera, y los candidatos continúan ascendiendo.

El ave alma

En el siguiente piso, el cuerpo mental, un pájaro, el alma renacida, sale del huevo para la gran alegría de todos. Se podría pensar que el proceso ha llegado a su fin. Ahora, el alma puede guiar conscientemente la vida, en posesión de toda la experiencia del microcosmos. Al igual que los elementos «inferiores» del ser, el pensamiento del ser humano está ahora firmemente establecido en el campo divino de la creación. Se nutre de ella. Esto significa que el cuerpo mental también se ha transformado, se ha transfigurado.

Después de eso, en los tres pisos siguientes de la torre, comienza el desarrollo de los tres aspectos superiores del ser humano: Manas, Buddhi y Atman. El ave Alma se sacrifica y se transforma y, al final, se produce el renacimiento de una joven pareja real. Extrañas imágenes describen este proceso interno. El hecho de que la pareja se encuentre al final del camino, tiene un significado claro: el candidato se ha liberado del agarre de la materia, de la identificación con el cuerpo material. Hombre-mujer, andrógino en sí mismo, se convierte de nuevo en un ser creador de sí mismo. Cristián Rosacruz, que asistió como invitado a las bodas, ha demostrado ser un contribuyente importante. Ha reconocido su ego y lo ha silenciado; ha perseverado en el no ser y ha demostrado su vocación de servicio. Él se ha descubierto y se ha superado paso a paso. La persona que comenzó el camino, sin embargo, no es la que llega a su final. En el camino de la transfiguración, el invitado y el testigo serán llevados a una gran y nueva unidad.

Para leer más al respecto:

  • Jan van Rickenborgh: Las bodas alquímicas de Cristián Rosacruz, volúmenes I y II, Fundación Rosacruz, Zaragoza 2001
  • Stufen der Wandlung – Die Chymische Hochzeit des Christian Rosenkreutz (Etapas de la transformación – Las bodas alquímicas de Cristián Rosacruz), Folleto sobre un simposio de la Stiftung Rosenkreuz, Birnbach Ww, Alemania.
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Fecha: enero 9, 2020
Autor: Angela Paap (Germany)
Foto: Ruth Alice Kosnick

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