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Reflexiones del día - sobre una oscuridad más elevada

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En nuestro camino espiritual descubrimos reinos luminosos. Comenzamos a reconocer el ancla interior en la Luz, Sabiduría y Amor.

Incluso podríamos tener la sensación de que la creación continúa.

¿Pero dónde está su origen?

¿Dónde está la causa original de todo y de nada? ¿Dónde está lo no creado que precede a la creación? ¿Podemos encontrarlo en la "luz"?

La respuesta es un indicio silencioso que trasciende toda razón, incluso la más elevada. Aun así, es un indicio tan fuerte, tan poderoso….

Parece como si fuera la energía de la no existencia.

Constantemente esperando algo.

Punto cero.

Sigue siendo un punto. Lo que es y, al mismo tiempo, no lo es.

La luz y la plenitud dan testimonio de la creación. Pero este estado, el punto, es antes de la creación. Cuando miramos las imágenes de la creación de Robert Fludd[i], hay una que muestra solo un área cuadrada sombreada de negro, que es el punto cero, la mayor oscuridad.

Es materia sin forma, sin cantidad y sin medida. Es “materia prima”.

Para Paracelso, fue el Gran Misterio, lo que no fue creado.

Es lo no reconocido, lo no identificado. Está aún, y quizás constantemente, o de nuevo, más allá de la forma.

Supera todo lo que se revela. Está en la no existencia.

Y precisamente este "vacío", que es la libertad del Espíritu, podría ser una señal del Espíritu.

Es la libertad antes de la forma, la libertad de adoptar cualquier forma, cualquier imagen. Esa es la genuina libertad.

Tal vez Giovanni Pico della Mirandola, lo consideró de manera similar cuando colocó a Adán, aunque ya creado, fuera de la jerarquía de la creación y le pidió, con palabras del Creador, que eligiera cómo vivir: de manera baja como planta o animal, o aceptando la imagen de un ángel, o decidiendo ser un humano, o un Dios.

En el discurso sobre la dignidad del hombre [ii], afirma: "Quien, en su propia unidad se vuelve hacia el centro, insatisfecho con creces con todo ser creado, su espíritu será uno con Dios en la oscuridad solitaria del Padre, que está por encima de todos y sobrepasa toda creación".

¿Qué es la más alta oscuridad divina?

En ella se encuentra la tensión de toda la creación, la tensión de la existencia y de la no existencia.

Es una oscuridad sublime, primordial y "embarazada" de la procreación.

En ellas existen todas las posibilidades sin que, al mismo tiempo, tenga que haberlas, necesariamente.

Ese es el Dios sin nombre. El Dios de todos.

El nombre es una vibración y pertenece al Espíritu que flota sobre las aguas.

Como Espíritu Santo, sus siete rayos se inclinan hacia la Tierra y hacia lo humano.

Pero sin nombre, es el estado aún más elevado, antes de la creación.

Es la inmensa serenidad del principio, la no manifestada, dormida en el vientre de la Madre. Y, al mismo tiempo, es la potencia del Padre de todas las posibilidades y formas.

Por eso no es nada.

Es la causa original.

El hombre, como microcosmos, tiene en sí las semillas del todo, por lo tanto, incluso las semillas del principio no manifestado. El elemento de la materia prima duerme irreconocible en su interior.

Solo sentimos una atracción incierta, pero obvia. Esa atracción viene dada por la afinidad o por un magnetismo de la misma clase.

¿No es magnífico que cada ser humano tenga el Gran Misterio en su interior?


El texto está inspirado en: Catharose de Petri, El sello de la Renovación, cap. II y III, RP, Haarlem 1985; Karl von Eckarthausen, Acerca de los brujos de la Naturaleza, RP, Haarlem 1996

[i] Utrisque cosmi… historia, 1617, en: Sabiduría Divina, Naturaleza Divina. Mensaje del Manifiesto de la Rosacruz en el lenguaje pictórico del siglo XVII, In de Pelikaan, Ámsterdam 2014

[ii] Oratio de dignitate homini, 1486/87

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